Hay fechas que nos marcan para siempre, nos recuerdan a personas especiales y su paso por nuestras vidas.
El Yeyito
Hernán Sánchez era mi abuelo materno, pero sus nietos le decíamos “Yeyito”. Perdió una pierna siendo muy joven, usaba una prótesis de madera y un bastón que dominaba a la perfección. Era un apasionado por aprender y enseñar; todavía recuerdo muchas de las cosas que me explicó en mi infancia.
De él heredé la curiosidad, la creatividad y, muchos años después, su colección de rompecabezas.
El Yeyito cumplía años el 21 de marzo y tenía una frase que repetía sin falta cada año:
“El 21 de marzo florecen los cerezos y comienza la primavera”.
Yo para ese entonces no sabía qué era ni cómo se veía un cerezo en flor. Era una imagen lejana, casi imaginaria. Hoy, sonrío al recordar su frase mientras pienso que nos faltaron muchos 21 de marzo para celebrar juntos.
Las Piezas que Permanecen
A mi abuelo le encantaban los rompecabezas. Sus familiares lo sabían y por eso era el regalo que siempre le traían de cada viaje. Sus favoritos eran los paisajes en formatos grandes. Suiza, Japón, Barbados, fueron muchos los lugares que vi por primera vez a través de las piezas que mi abuelo juntaba en la mesa de atrás de la casa. Siempre en familia, con un tinto recién hecho y de fondo la conversación de media tarde.
Yo era muy joven y aún no lograba descifrar el secreto para convertir el desorden en orden como él, que lo hacía parecer tan fácil. Pero eso no me impedía intentarlo. Cuando notó mi interés, me prestó el que se convertiría en mi primer rompecabezas: un paisaje con globos a la orilla de un lago. Aún lo conservo y lo armé tantas veces que aprendí a hacerlo por el reverso.
Suelo pensar en el Yeyito mientras armo rompecabezas. A veces me pregunto qué pensaría de todo esto: de las competencias de velocidad, de los diseños que se consiguen ahora, de las comunidades de puzzleros. Quisiera saber qué cara pondría al ver a tantas personas reunidas alrededor de algo que a él le apasionaba tanto.
Yeyito, si te contara que ya no solo armo rompecabezas, ¡ahora también los fabrico!
Cómo Florecieron los Cerezos en La Rompecabezas
Cuando empezamos a elegir los diseños para la primera colección de La Rompecabezas tuve claro que al menos un modelo debería llevar el estilo que él prefería. Busqué paisajes coloridos de tierras lejanas. No son los rompecabezas más fáciles, pero justamente por eso son los más satisfactorios de completar.
Entre mis candidatas había una foto de una montaña cubierta de árboles florecidos. Me gustaba, podía imaginarme al Yeyito armándola. Luego vino la parte de ponerle un nombre, que para mí es esencial: cada título debe contar una historia.
Probé varios, pero ninguno terminaba de encajar. Fue entonces cuando miré los detalles de la imagen y entendí lo que estaba viendo: no eran árboles cualquiera, eran cerezos.
En ese momento todo tuvo sentido. No había nada que pensar. El rompecabezas ya tenía nombre y un lugar en la colección.
De niña no sabía cómo se veían los cerezos florecidos. Años después los cerezos me encontraron y los convertí en un homenaje a él.
Este 21 de Marzo Será aún más Especial
Han pasado más de 30 años del último 21 de marzo del Yeyito. Sin embargo, los cerezos siguen floreciendo y la huella que dejó en mí, lejos de diluirse con el tiempo, se hace cada vez más fuerte.
Para mí es muy significativo que la llegada de la primavera coincida con el cumpleaños de mi abuelo. Porque si algo tiene la primavera es que siempre vuelve, que insiste en florecer y llenar de vida cada espacio. Y con los años he entendido que el legado de alguien como él hace lo mismo.
Este año quise hacer algo más para esta fecha. Ahora que tengo mi propia marca de rompecabezas, quiero celebrar su vida desde mi emprendimiento.
Por eso he decidido que mañana, 21 de marzo de 2026, será oficialmente “El Día de los Cerezos” y todos los rompecabezas de la primera colección estarán con el 21% de descuento en nuestra tienda virtual*.
Si tuviste una persona especial en tu vida, sabes que hay fechas que son más que un número en el calendario y objetos que se convierten en una conexión tangible con quienes ya no están.
En mi caso, ese objeto terminó siendo un rompecabezas. Tal vez el tuyo también esté esperando en algún lugar. Te invito a explorar nuestra tienda y buscar esa imagen que te haga clic.
*Nota: no aplica para rompecabezas personalizados. No es acumulable con otros descuentos.

4 comentarios
Mónica María Sánchez
Ufffff Maria, qué bonito escribes, gracias por llevar tan adentro a mi Padre, un ser excepcional y admirable, nos enseñó mucho, sobre todo a ser guerreros, lo extraño cada segundo de mi vida, era muy consentidor.
Cuando estaba pequeña, él sabía que me daba miedo en las noches cuando era hora de dormir, entonces en secreto y sin que mi madre lo supiera, me decía al oído: yo le abro un ladito en mi cama.
Esperábamos a que ella se durmiera y yo llegaba, la cobija estaba levantada para que yo entrara en su cama; obvio que mi mamá se daba cuenta y se hacía la orejimocha.
Tenía unas manos tan grandes que por la mañanas mientras esperábamos a mis hermanos para ir al colegio, yo siempre era la primera en estar lista, él para quitarme el frío metía mis manos entre las suyas y me calentaba, tan bello
Maria, La RompecabezasAutor
Nunca me cansaré de escuchar las historias sobre el Yeyito y su gran corazón
Luz Jnaeth Carcamo Sepulveda
Fantástico articulo. Me pareció muy emotiva y muy vivencial…en lo personal me identifico con Yeyito…yo! soy la abuela de 3 casi cuatro nietos divinos porque los miro con el alma, es así como a mi nieta Mayor (10 años)JULIETTA,esto de los rompecabezas le a llamado la atención, por eso arma con migo, el que arma con mas frecuencia es uno de Lilo y Stich de 100 fichas, le gusta que la temporice en el armado y romper su score se le hizo una pasión, por eso me siento como Yeyo y claro de la familia soy la única que descubrió lo que tanto me apasiona…los Rompecabezas y esto me llega como anillo al dedo pues tengo mi árbol preferido y tosa la familia sabe a donde irán a parar mis polvos de vida…..en las raíces de un Guayacán amarillo… Gracias por ser y por dejarnos ver quien eres en tus diferentes aristas., siempre me senti medio rara , loca y mi mama siempre me dice …ud de donde saca esas cosas tan raras q le gustan….jajaa y hoy por ti descubro que hay mas gente como Yeyito …inspirando y dejando descubrir algo tan lindo…como poner las cosas en su sitio jaaa. att rompecabezas.
Maria, La RompecabezasAutor
qué bonito, Luz. Gracias por ser un “Yeyito” para tu familia, estoy segura de que nunca van a olvidar esos momentos especiales contigo. Espero ver muy pronto a Julietta en la categoría infantil de los campeonatos en Colombia.